La tendencia High-Tech, que irrumpe durante la década de los sesenta, intenta superar el movimiento moderno en arquitectura, poniendo en evidencia, y dejando a la vista los diversos elementos constructivos. Así la estructura, las instalaciones, los cerramientos y demás sistemas constructivos, pasan a ser los protagonistas .

La construcción del emblemático edificio del Centre Pompidou, el popular Beubourg de Paris, del 1977, da la salida del movimiento High-tech que durante los años 90, incorpora a su programa inicial, la incorporación de las energías alternativas. Nace pues durante la grave crisis del petróleo de los 70 y se regenera en los 90, con un trasfondo que gira alrededor de la optimización energética.

La arquitectura high tech, promovida desde los sesenta, tiene características muy variadas que han mutado con el tiempo. En sus inicios, era común que los materiales de construcción fuesen industrializados: paredes de vidrio y estructuras de acero, además de exponer el ensamblaje interior de las estructuras. Las vigas, ventilación y escaleras están expuestas a los habitantes. En la actualidad esto ha evolucionado un poco, la arquitectura high tech también apuesta por la sustentabilidad, utilizando materiales cada vez más orientados a la preservación del medio ambiente o arquitectura eco-tech, como ha sido denominada.