Propiedad y Posesión
La propiedad es el dominio o poder directo e inmediato que tiene un individuo sobre un
objeto o cosa, con la que puede hacer y disponer con las limitaciones y modalidades que la
ley establece.

El propietario puede construir, habitar, vender, arrendar, usufructuar e hipotecar. La
accesión es el derecho al producto de los bienes.
La posesión es una situación de hecho, más no de Derecho como la propiedad. El poseedor
tiene el derecho de usar la cosa pero no puede ejercer el dominio, por ejemplo un inquilino,
tiene derecho a usar un inmueble, pero no puede venderlo.

La posesión puede llevarse a cabo por diferentes títulos: propiedad, arrendamiento,
depósito, prenda, etc. Cuando la posesión es en concepto de dueño, pacífica e
ininterrumpida durante un periodo de tiempo largo, permite la adquisición de la propiedad
del bien mediante la prescripción. La ley señala diferentes tiempos si es de buena o mala
fe. La copropiedad es cuando una cosa o un derecho pertenece pro-indiviso a dos o más
personas.

Prescripción
La prescripción es un medio para adquirir bienes o librarse de obligaciones, mediante el
transcurso de cierto tiempo y bajo las condiciones establecidas por la ley. Puede ser positiva o negativa.

La prescripción positiva es cuando se adquieren bienes en virtud de la posesión. La
prescripción negativa es la liberación de obligaciones, por no exigirse su cumplimiento.
La prescripción está establecida en cada legislación estatal, pero por lo general, los
inmuebles prescriben en 10 años cuando la posesión es de buena fe y en 20 años cuando
es de mala fe. En ambos casos debe ser en concepto de propietario, pacifica, continúa y
publica.

En caso de bienes muebles se prescriben en tres años cuando son poseídos con buena
fe, pacífica y continuamente y en 5 años faltando la buena fe.
Para hacer valer la prescripción positiva, se tiene que entablar un juicio en contra de la
persona que aparezca como propietario en el registro público de la propiedad. La
prescripción negativa se verifica por el solo transcurso del tiempo fijado por la ley.
Los plazos para la prescripción están determinados por la ley. La prescripción no puede
comenzar ni correr entre ascendientes y descendiente, durante la patria potestad, entre
cónyuges, entre los incapacitados y sus tutores o curadores, mientras dure la tutela ni entre copropietarios o co-poseedores, respecto del bien común.